La inocencia dimitió, no podía permitirse convivir con tanto dolor.
¿Por qué un día nada pudo ser igual?
¿Por qué la venda se negaba a sostenerse?
Algo empuja al cambio.
De tanto no ser, todo empieza a SER más duro. Se siente turbio.
El vacío, la nada, simulan ser más aterradores que el destierro y la tristeza, pero sin aire no se puede VIVIR.
Por dentro rota, aniquilada pero con deseo inmenso que atraviesa tu piel por ser FELIZ.
Soñando con ese día y ese día fue.
No hay vuelta atrás en la decisión y sin embargo, tampoco es atrás a donde quieres ir.
Quieres correr, correr hacia delante, huir, desbocarte, lo que sea por reconocerte de nuevo.
Sin embargo el velo se convirtió en mordaza y ahora en yugo, te asfixia, te duele con preguntas que atormentan... ¿Por qué yo no? Por qué asi. Por qué....
Ilusiones rotas muchas pero ¿Fracaso?
Si, el suyo siendo el.
El tuyo, no siendo TÚ.
Ahora, encuentras libertad frente al espejo que muestra el infinito. Océano en calma en una mirada. Tormenta en un corazón Y frialdad en las palabras.
Pero tu nunca te fuiste y debes soltar. ¡Qué difícil! Pero las cosas difíciles no te detienen, te retan, así que VALIENTE, lo harás. ❤
¡Enhorabuena, amiga! Claro que sí, rendirse nunca. Un abrazo :)
ResponderEliminar